Muchas viviendas siguen esquemas tradicionales sin aprovechar técnicas actuales que mejoran la experiencia sensorial. Los grandes ventanales se critican por falta de intimidad o eficiencia, pero hoy existen soluciones que permiten integrarlos según estética, necesidades o presupuesto.
Se accede por un pasillo con armario y puertas correderas empotradas que permiten aprovechar toda la altura. Herrajes especiales facilitan su uso. Un mueble bajo y barrotes de acero corten separan el pasillo de la cama, sirviendo también como banco o decoración.
Espacio cuadrado con mueble bajo, acceso al baño y gran ventanal. La puerta del baño da al interior del dormitorio para mayor privacidad. Un muro de vidrio arenado deja pasar luz al pasillo. Persianas venecianas y screeners regulan la luz natural.
La iluminación artificial es escenográfica y no cenital. En el pasillo, downlights y focos dirigen la luz a puertas y decoración. En la alcoba hay lámparas de mesa (zona de descanso), balizas empotradas (ambiente íntimo) y haces de lectura desde el techo, todo con LED.
El espacio capta los matices de la luz natural:
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Invierno: azules y violados
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Primavera: blancos rotos y ocres
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Verano: blancos cálidos a naranjas
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Otoño: grises fríos a tonos rojizos según el clima
Año: 2015
Cliente: Confidencial
Ubicación: Galicia



